¿ooiky?


Esta es la historia de un calcetín. Un calcetín que llegó a la tienda de moda más molona de la ciudad en una caja, directo de la fábrica.
Cuando vio que la caja se abría, no podía aguantar la emoción, quería enseñarle a todo el mundo lo bonito que era con su algodón peinadito, suavecito y calentito. ¡Había llegado el momento! No se atrevió a abrir los ojos hasta que sintió que le habían colocado en el expositor, tan alto, que podía ver tooooda la tienda.
Su curiosidad pudo más que él, abrió los ojos y con una sonrisa miró a lo lejos, hacia aquellas chaquetas de colores que parecían tan calentitas como él … Miró a sus pies contento y vio… negro. Levantó de nuevo la mirada hacia los abrigos y vio azul, verde, amarillo, cada uno de un color…. A sus pies… negro. ¡Qué suerte estar allí arriba viendo a todas aquellas prendas tan bonitas, cada una diferente, con su color! Giró la cabeza hacia la derecha para saludar a su compañero calcetín, luego hacia la izquierda…. hacia arriba… hacia abajo…. y…..¡Nooooooo! ¡Pero si todos somos iguales! ¡¡Qué aburrido!!
 ¡¡¡Pues eso mismo pensamos nosotros!!! Que la vida tiene que consistir en alegría, color, creatividad. Incluso para los que tienen código de vestimenta para ir a trabajar, siempre queda sitio para nuestra personalidad. Sí, voy de traje, pero me siento y…
¡¡Tachán!!

¡Disfrutemos la vida empezando por los pies!

¡Viva los calcetines molones!